¿Cómo se gobierna cuando el futuro deja de ser predecible?
En contextos marcados por la incertidumbre, la aceleración tecnológica, las tensiones democráticas y la transformación institucional, gobernar ya no consiste únicamente en responder a los problemas del presente. También exige anticipar, interpretar cambios emergentes y construir capacidades para actuar frente a futuros posibles.